El sebo, es una sustancia que lubrica a la piel. Cuando estas glándulas, alteran su producción de sebo, aumentándola. El poro se tapona, se satura y se produce un tapón de grasa. El comedón, que vulgarmente llamamos “puntos negros” o “granos”
Granos
Cuando este tapón, se rompe. Puede dar lugar a la entrada de células muertas, propias de la capa más externa de la piel (la capa córnea), que sumadas, a la grasa del tapón y a bacterias que viven naturalmente en la zona. Forman unos nódulos infectados llamados Pústulas. Si éstas áreas infectadas de la piel son profundas, pueden expandirse para formar quistes. Los cuales normalmente no son dolorosos, a menos que llegue a estar infectado.
Debido a que las zonas con mayor cantidad de folículos pilosos son las de la cara, cuello, torax, espalda y hombros. Es más común el desarrollo de acné en esos sitios.
Actualmente se conocen tres causas básicas para los granos:
Hormonas:
La producción de Andrógenos estimula los folículos pilosos,en consecuencia, aumentan las glándulas sebáceas y el crecimiento del vello
Granos
Aumento de producción de Sebo:
Consecuencia del estímulo hormonal, las glándulas sebáceas producen gran cantidad de sebo. Esto, sumado a una hiperqueratosis, lleva a una congestión dentro del folículo
Bacterias:
Basicamente una llamada propionilbacterium acnes, que vive normalmente en la piel, invade el sebo atrapado, reproduciendose.
El acné afecta, apróximadamente al 85% de los jóvenes generando granos. Suele comenzar entre los 12 y 14 años de edad, debido a que en esa etapa existe una mayor de producción de andrógenos.
Existen una variedad de factores que han sido implicados en la aparición de acné, directa o indirectamente, desde la ingesta de alimentos grasos hasta el estreñimiento, pasando por la herencia. Las dos primeras de esas relaciones, todavía no han podido ser demostradas. Sin embargo, si se sabe que existe una cierta predisposición a padecer acné, cuando algún familiar cercano los a sufrido anteriormente.
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