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Impotencia Masculina
La impotencia masculina es un problema frecuente que pocas veces merece un comentario científico con propósitos de divulgación. A menudo la impotencia masculina se vincula a la aparición de serios problemas psicológicos en el hombre y reporta una causa frecuente de distorsión en las relaciones de la pareja, llevando incluso al fracaso de algunos matrimonios.
Impotencia Masculina
Causas de la Impotencia Masculina
Tanto por la referencia mitológica e histórica como por el conocimiento acumulado por la medicina, la impotencia masculina es tan antigua como el hombre. Impotencia es la incapacidad para realizar el coito y entre sus causas cabe destacar la disminución, ausencia o anormalidad del erotismo; los trastornos en la erección ocasionados por lesiones nerviosas y vasculares, intoxicaciones por drogas, diabetes y gota, enfermedades del sistema nervioso o daños en los genitales. Es interesante distinguir entre impotencia y esterilidad, es decir la incapacidad de procrear aunque el coito sea posible.
El mecanismo por el cual se produce la erección obedece a una compleja y sincronizada suma de procesos nerviosos. Se inicia a través de un mecanismo tanto psicológico como neurológico, y por estímulos sensoriales. Cuando los componentes psicológicos y emocionales están bien sincronizados, fluye la sangre a los cuerpos cavernosos del pene, tejido esponjoso ubicado a ambos lados de la uretra y ello produce la erección. El pene dispone de tres columnas de tejido eréctil que se repletan de sangre durante períodos normales de excitación. Este "llenado" o ingurgitación del tejido eréctil y la erección subsiguiente depende no sólo de la constricción de la salida venosa sino de la dilatación arterial y del aumento del riego sanguíneo sin cambio en la presión arterial.
Hasta hace algunos años, los especialistas estimaban que el 90% de las impotencias masculinas se debían a problemas psicológicos, ya fueran depresivos, de ansiedad o temor frente al sexo opuesto. Ahora se ha descubierto que existen muchas otras causas aparte de las psicológicas. Al contar con mejores herramientas y métodos diagnósticos, se ha podido comprobar que cerca de la mitad de las impotencias se deben a causas orgánicas, y lo que es más importante, muchas tienen tratamiento médico o quirúrgico. Tres de cada cuatro hombres que padecen impotencia masculina pueden actualmente recibir una ayuda positiva a su mal.
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